Jamás pensamos que un periodo de estancia en casa como el vivido durante la pandemia de coronavirus podría entristecernos tanto. Llevábamos años pidiendo trabajar en casa, pero el hecho de que fuese por imposición y no por gusto, unido al estrés generado por la situación, nos chafó el invento. Y es que no es lo mismo poder ahorrarse los viajes y el verle la cara a más de uno para luego aprovechar el tiempo en lo que nosotros queramos que estar ‘todo el día en la oficina’ y con la familia dando mal.

El caso es que hay gente que ya se sentía así mucho antes, gente que tras ese gran confinamiento ha necesitado de una ayuda que no ha encontrado en nadie más… y gente que ha salido adelante gracias a la app Yana. Si hace un tiempo os hablábamos de apps de agenda que os ayudan en el día a día, Yana va un paso más allá. Se trata de una aplicación creada para luchar contra la depresión emocional

¿Y cómo funciona? ¿Qué es la aplicación Yana exactamente y cómo puede ayudarnos a salir del pozo de la desesperación? Eso es precisamente lo que venimos a contaros hoy, así que muy atentos, ¡porque puede que os venga de maravilla!

¿Qué es la app Yana?

Tal y como nos dice su propio nombre en Google Play y en la App Store de Apple (os dejaremos los links de descarga en el último apartado del post), Yana es un acompañante emocional. Sí, vale, sobre el papel eso está muy bien, pero.. ¿qué es exactamente esta figura y cómo puede ayudarnos en nuestro día a día? Además, mucha gente pasó el confinamiento a causa del coronavirus llegado desde Wuhan en compañía de familiares, ¿qué aporta Yana que no les aportasen ellos?

Vayamos paso a paso. Lo primero que debemos entender es que Yana es un chatbot, o lo que es lo mismo, una ‘amiga virtual’. Se trata de una tecnología muy similar a la que podemos encontrar en cualquier e-commerce, esa ventanita de chat que se abre en la esquina inferior derecha y en la que un ayudante virtual se presenta y se ofrece a solucionar algunos de los problemas que pueden surgirnos. El caso es que la creadora de Yana, de la que también hablaremos a lo largo del post de hoy, decidió darle un giro a su chat automatizado.

Así, nos encontramos que Yana es un oído (más bien unos ojos, porque se supone que ‘lee’ lo que escribimos) con el que poder desahogarnos. Un amigo íntimo al que contarle todas nuestras penas y que poco a poco, sirviéndose única y exclusivamente de la herramienta conversacional, va redirigiendo nuestro ánimo hacia cotas de mayor felicidad. 

Conviene no olvidar que, aunque a veces no seamos conscientes, el ser humano es un animal social. ¿Qué significa esto? Pues que necesitamos interactuar con otros de nuestra especie para sentirnos realizados… y a veces no podemos. Yana se salta tanto las barreras físicas como psicológicas y nos ofrece una vía de escape. Un muro virtual que también ‘abraza’.

Yoigo Custom

Cómo funciona Yana, tu acompañante emocional

Sí, lo sabemos, hablar de un amigo virtual que nos responde únicamente con frases previamente registradas en su base de datos suena un poco a ciencia ficción. Sin embargo lo cierto es que la tecnología del chatbot, unida a una inteligencia artificial eficiente, puede darnos muchas alegrías de aquí a unos años. En este caso, por ejemplo, ya está ayudando a que muchas personas se sientan mejor consigo mismas, algo que muchas personas de carne y hueso no tienen capacidad de hacer.

Sin embargo, como era de esperar, no todo en la app Yana se juega a la carta de la IA. Al contrario, la herramienta está respaldada por un numeroso cuadro de psicólogos que se encargan tanto de mantener al día la app como de ofrecer otro tipo de atención más personalizada cuando el usuario la necesita.

Así pues, se podría decir que Yana funciona como un diario digital de nuestro estado de ánimo. Una app que recoge cómo estamos en cada momento, cuáles son nuestros problemas y nos propone ideas y terapias que pueden ayudarnos a remontar el vuelo. Eso sí, esto no sustituye para nada la atención de un psicólogo profesional. Es por esto que si Yana detecta un caso que excede de sus funciones como asistente virtual, propondrá directamente acudir a un especialista capacitado para atendernos.

Hasta donde sabemos, detrás de Yana hay multitud de profesionales de la psicología, aunque su más de cuarto de millón de usuarios hace que dicho equipo no deje de crecer con el paso de las semanas. Lo más curioso es que esta herramienta no fue ideada por un psicólogo, sino por una desarrolladora informática.

Por cierto, de momento solo podemos ubicar nuestra localización en Latinoamérica, pero esto no es ningún impedimento para usarla. ¿Os gustaría saber más? ¡Seguid leyendo!

¿Cómo te ayuda Yana con la depresión?

¿Te imaginas a un buen amigo que te pregunta todos los días que cómo estás? La verdad es que ya apenas hay nadie que lo haga. De hecho, en la sociedad en la que nos ha tocado vivir, parece que si lo haces dos días seguidos puedes estar ofendiendo a la otra persona. Pues bien, ese es uno de los principios de Yana, interesarse por nuestro estado de ánimo cada vez que ‘la invoquemos’.

El motivo es bien sencillo: para cumplir su propósito, la aplicación Yana se basa en el histórico de nuestro ánimo en un periodo de tiempo determinado. Es decir, que tiene en cuenta nuestras interacciones con ella para valorar de la manera más fiable posible nuestro estado psicológico real. ¿Y cómo lo hace exactamente?

  • Conversa con nosotros sirviéndose de su avanzada inteligencia artificial.
  • Se interesa por cuál es la raíz de nuestro problema y, en función de lo que le digamos, saca toda su artillería de sabiduría y herramientas para intentar ayudarnos y, de paso, sacarnos una sonrisa.

Lo primero, desde luego, es identificar qué tipo de pensamientos son los que rondan la cabeza de los usuarios y los que hacen que no se sientan bien consigo mismos. A partir de ahí, Yana cuenta con cerca de un centenar de opciones que pondrá a nuestro servicio de forma totalmente gratuita:

  • Ejercicios de meditación.
  • Relajación para los días de mayor estrés.
  • Sonidos relajantes para ayudarnos a conciliar el sueño…

Y ojo, porque su base de datos de problemas es bastante extensa, ¡lo que significa que 

también cuenta con multitud de soluciones para ello! 

Ahora bien, es cierto que hay una parte premium de la herramienta que la hace algo más completa, algo que no gusta mucho a sus usuarios, pero que también es perfectamente comprensible.

Un poco de historia sobre la creación de Yana

¿Cómo llegó la mexicana Andrea Campos Guerra a la conclusión de que debía fusionar la terapia cognitivo-conductual con las últimas tecnologías para ayudar a otras personas? Pues como suele llegarse a las grandes conclusiones: habiendo sufrido antes aquello contra lo que ahora lucha. Así es, esta programadora informática sufrió de depresión durante cerca de 14 años y nunca llegó a encontrar la ayuda que necesitaba. Sí, podía acudir a profesionales, pero antes tenía que concertar una cita, esperar a que tuviesen un hueco para ella, dar con el apropiado para su problema… Toda una odisea, ¡hay situaciones en las que no se puede esperar tanto!

Es por eso que, en cuanto tuvo los conocimientos oportunos, Andrea cumplió uno de sus sueños: aplicar la tecnología, su mundo, para ayudar a los que estaban sufriendo como ella había sufrido. Así nació Yana, cuyo nombre es el acrónimo de ‘You Are Not Alone’, que en inglés quiere decir ‘tú no estás solo’. Fue de este modo como las personas que se sentían solas pasaron a tener un hombro en el que apoyarse en cualquier momento del día o la noche. Tan solo había que recurrir al smartphone o a la tablet y desahogarse.

‘Sí, ya, exactamente lo mismo que podemos hacer con un amigo vía Whatsapp’, pensaréis. ¡Pues no! Para empezar, no siempre están disponibles cuando les necesitamos. Eso sí, hay un detalle aún más importante para aquellos que están hundidos en un determinado momento: Yana no juzga a nadie, sea lo que sea que estemos contándole.

Andrea consiguió crear, con sus propias manos, la herramienta que ella habría necesitado cuando tocó fondo. Eso sí, que quede claro:

  • Yana no sustituye a la terapia profesional.
  • Tampoco puede determinar un diagnóstico.
  • La app Yana no está preparada para atender situaciones de crisis.

Opiniones sobre Yana

Lo cierto es que la gran mayoría de las opiniones que hemos leído sobre Yana le son favorables. Cierto, como ya hemos comentado existen algunas quejas por el hecho de que la herramienta ofrezca una versión premium algo más completa, pero en general los usuarios están bastante contentos con el funcionamiento de la aplicación Yana.

Una buena muestra de ello es la puntuación que le dan las personas que la han probado. 

  • En Google Play, la Store de Android, Yana presume de 4,4 estrellas sobre 5 después de más de 86.000 opiniones, algo tremendamente sorprendente.
  • Y si esto os ha sorprendido, el siguiente datos es todavía más alucinante. En la App Store de Apple, en la que el público suele ser algo más exigente, Yana tiene una calificación de 4,8 estrellas sobre 5 tras más de 3.000 valoraciones. ¡La gente está encantada con ella!

¿Y qué tipo de comentarios podemos encontrar sobre el uso de Yana en las opiniones? Los que han conseguido ayuda por su parte reconocen que la han encontrado a pesar del tratamiento robotizado. Es obvio que detrás de la conversación con Yana no hay otra persona, pero si somos capaces de superar esa barrera, lo cierto es que encontramos mucho, y muy positivo, a la hora de dejarnos guiar por este asistente virtual.

Entre las opiniones positivas sobre Yana, por cierto, hemos encontrado propuestas que esperamos que el equipo de desarrollo valore. Por ejemplo, poder abordar varios problemas a la vez, ya que el software actualmente solo puede abordarlos de uno en uno. Las personas somos muy complicadas, más que las máquinas incluso, así que a Yana aún le queda mucho por aprender. Eso sí, va por buen camino, ¡y esa es una noticia absolutamente maravillosa!

¿Es Yana realmente útil?

Tal y como hemos mencionado en el apartado anterior, la gran mayoría del público está muy feliz con los resultados que le ha reportado el uso de Yana. Todos ellos son conscientes de que se trata de una máquina que lanza mensajes predefinidos, pero la magia está en lo bien configurada que está y en cómo va aprendiendo de la interacción con humanos.

Cierto, tal y como ella mismo advierte no sustituye una terapia psicológica ni sirve para enfrentar situaciones de crisis. Sin embargo, el hecho de utilizar la app Yana con asiduidad sí que puede suponer un gran alivio para quien disfruta de su compañía.

Al final, las personas somos ollas a presión que, si un día sufrimos algún tipo de fuga, podemos terminar estallando. La dinámica de Yana, escuchándonos sin juzgarnos y proponiéndonos soluciones a problemas que aún no son graves, nos ayuda a desestresar de forma paulatina. El mejor ejemplo, de hecho, son los comentarios que quienes la conocen van dejando en las distintas stores en los que Yana está disponible:

  • Si lo que buscas es a alguien con quien desahogarte y hablar, Yana es increíble. Te ayuda y te da buenos consejos. Me ayuda mucho cuando me siento triste, feliz, confundida, abrumada, etc. Te ayuda a debatir y reflexionar acerca de situaciones, sentimientos, pensamientos y actos. Sin duda, gracias a Yana sigo en pie”.
  • “En lo personal, siendo un paciente con depresión y ansiedad diagnosticada, me ha ayudado mucho a recordar lo buena que es la terapia. De hecho gracias a YANA regresé con mi psiquiatra y ahora YANA es un complemento muy útil; de hecho todo lo que escribo y hablo en YANA lo veo después con mi psiquiatra”.

Desde luego, ganas de probarla sí que dan, ¡siempre es bueno conocerse un poco mejor!

No hay que avergonzarse por pedir ayuda psicológica

Durante años, los pacientes psicológicos han estado estigmatizados. Aún recordamos a Tony Soprano, jefe de la mafia de New Jersey, teniendo que ir a ver a su terapeuta a escondidas en Los Soprano para no mostrar debilidad ante sus hombres. A día de hoy, por fortuna, hemos normalizado el hecho de necesitar desahogarnos, de tener que recurrir a alguien que nos ayude a poner nuestras ideas en su sitio.

A esto ha ayudado muchísimo el hecho de que actores, actrices, influencers y otros famosos hayan reconocido que han necesitado de apoyo de esta clase para aprender a gestionar la fama. Es lo que ha ocurrido con no pocos exconcursantes de Operación Triunfo, por ejemplo, que entraron a la academia y salieron siendo famosos en todo el país. Eso sí, no hay que vivir este tipo de shocks para necesitar ayuda psicológica. Cualquier persona, en cualquier etapa de su vida, puede necesitarla. Y no solo no hay que señalarla con el dedo, sino que hay que procurar dársela, o pedirla si es el caso.

Yana, por ejemplo, es una muy buena forma de empezar para toda esa gente que no se atreve a dar el paso. Y es que poder recurrir a un asistente virtual como este en cualquier lugar, en cualquier momento, y encontrar alivio, nos dice mucho de la situación mental que podemos estar viviendo.

Puede que Yana se convierta en una buena vía de escape, pero tal y como decía uno de los comentarios que os hemos dejado un poco más arriba, a la larga puede convertirse en un complemento para una buena terapia. Por eso, llegado el caso, sed fuertes y dad el paso de pedir ayuda. Vida solo hay una, ¡y hay que vivirla lo mejor (y más feliz) que sea posible!

Descargar Yana para tu smartphone

Y tras tanto hablar de la aplicación Yana, lo más probable es que estéis deseando probarla, ¿verdad? Pues no os preocupéis, ¡porque vamos a dejaros los links de descarga tanto para dispositivos Android como para dispositivos iOS!

La app Yana está especialmente diseñada para que su chatbot pueda asistirnos en cualquier momento y en cualquier lugar, por lo que tiene sentido que su hábitat natural sea precisamente nuestros teléfonos móviles. ¿Lo mejor? Pues poder disfrutarla de forma gratuita tengamos el smartphone que tengamos.

Lo cierto es que da gusto que aplicaciones tan importantes como esta, que pueden hacer tantísimo bien por las personas, sean tan accesibles y tan fáciles de utilizar. Sin duda alguna, que su creadora sufriese del problema que pretende atajar y que tuviese las herramientas necesarias para ‘dar a luz’ a Yana es su auténtico valor diferencial.

No sabemos cuánto sufrió Andrea, ni si ha conseguido acabar con todos sus fantasmas. Eso sí, seguro que se va a dormir mucho más feliz desde que sabe que su criatura ayuda a ver la vida de otro color a miles de personas de todo el mundo.

Ojalá una app como Yana para el resto de aspectos esenciales de la vida en los que nos cuesta encontrar guía o consuelo. Poco a poco la tecnología está consiguiendo hacer de este un mundo mejor también a nivel mental, ¡y esto no podría ser más maravilloso!

Yana

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